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Popeye no tenía razón: las espinacas no son ricas en hierro

La leyenda férrea de las espinacas, surgida a finales del XIX, se basaba en un error de transcripción.
Popeye y el mito de las espinacas | .

 

Las espinacas nunca fueron ricas en hierro. La asociación que popularizó Popeye, que en estos días celebra su 75 aniversario, nació fruto de un error de transcripción: una coma desplazada a la derecha que multiplicó por diez la cantidad. Sin embargo, un reciente análisis de su composición ha demostrado que su alto contenido en antioxidantes y fibra las siguen haciendo muy recomendables en la alimentación.

Si ha habido algún personaje de cómic que haya hecho tanto por la alimentación sana ése ha sido Popeye. Miles de niños han engullido las insípidas espinacas animados por la fuerza que le conferían a su admirado héroe. Pero parece que esa supuesta leyenda férrea de las espinacas, surgida a finales del XIX, se basaba en un error de transcripción por parte de la secretaria del científico J. Alexander, que midió el contenido de diversos minerales en varios alimentos: al pasar los datos a limpio, en la cifra que medía el contenido en hierro de las espinacas, la coma se desplazó un lugar a la derecha, lo que daba una cantidad de hierro diez veces mayor que la real.

Este mito desapareció científicamente en la década de 1930 cuando se efectuaron nuevas investigaciones sobre la composición de esa planta y revelaron el error, pero ha permanecido en la imaginería popular de la mano del musculoso Popeye el marino. Ahora, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), con sede en Gaithersburg, Maryland (Estados Unidos), ha vuelto a analizar la composición de las espinacas y ha demostrado que, aunque no fueran ricas en hierro, lo cierto es que sí incorporan sustancias beneficiosas para la salud.

Material analizado

El análisis de las espinacas se ha hecho a partir de un material de referencia estándar (SMR) compuesto por latas de espinacas escaldadas y escurridas y fue realizado a petición de la industria alimentaria y con la ayuda de más de diez fabricantes.

El informe de este organismo confirma que las espinacas son una fuente rica de antioxidantes, concretamente de betacaroteno (0,0019 por ciento) y luteína (0,0033 por ciento). Aunque la concentración puede parecer pequeña, la realidad es que la concentración de antioxidantes en las espinacas es bastante más alta que la disponible en otras frutas y verduras.

Los antioxidantes ayudan a luchar contra la formación de radicales libres, moléculas altamente reactivas que pueden dañar el ADN y que están implicadas en el desarrollo de algunas enfermedades. El betacaroteno se transforma en vitamina A en el organismo y es necesario para la salud de la visión, la piel y el cabello. Por su parte, la luteína es un pigmento que se encuentra en la retina y que puede salvaguardar de enfermedades oculares como la degeneración macular asociada a la edad.

Otros de los atributos del alimento preferido de Popeye es la fibra. El informe del NIST cifra en 1,55 por ciento el porcentaje de fibra dietética contenido en las espinacas.