¿Por qué se producen los mocos? ¿Cuál es su función?

Su papel fundamental en el sistema inmune de nuestro organismo
¿Por qué se producen los mocos? ¿Cuál es su función? | Cedida

Los mocos suelen ser unos “compañeros” bastante molestos. En muchas ocasiones, nos obligan a tener que sacar los pañuelos del bolsillo, nos obstruyen o atoran la nariz, hacen ruido y cuando se producen en cantidades importantes y bajan a los bronquios nos dificultan la respiración y nos hacen toser. No hay catarro o resfriado que se precie sin su buena dosis de mocos en la nariz y flemas en el sistema respiratorio. En definitiva, si preguntamos a cualquiera, la respuesta será común: mocos no, por favor.

Sin embargo, los mocos son indispensables. Son un mecanismo que actúa a modo de filtro, y tienen un papel fundamental en el sistema inmune de nuestro organismo. Se trata, en realidad, de una secreción fisiológica que actúa como respuesta natural del organismo cuando este detecta que ha penetrado algún agente externo. Los mocos o flemas generados por nuestro cuerpo atrapan pequeñas partículas de polvo, tóxicos, bacterias y virus. De esta forma, estas partículas son más fáciles de eliminar, mediante mecanismos también imprescindibles como la tos.

Los mocos son imprescindibles para que los cilios expulsen la mucosidad que ha captado los agentes dañinos. La cuestión, por tanto, no es si podemos producir menos mocos, sino cómo eliminar los mocos de la nariz, de la garganta o de las vías respiratorias para que cumplan con su función sin alterar demasiado nuestras rutinas diarias.

Ten en cuenta también que no todos los mocos son iguales. Distinguirlos nos va a ayudar a elegir el mejor tratamiento. En este sentido, el color es una buena pista. Los mocos transparentes son los más frecuentes, y se producen de forma continua. Los blancos son síntoma de congestión y son más viscosos. Los amarillos pueden mostrar un avance de la infección. Los mocos verdes son la prueba de que el sistema inmunológico está combatiendo una infección, y son los más habituales durante los tres o cuatro días que puede durar, de forma habitual, un catarro. Por último, los mocos rojos suelen indicar que algún tejido nasal se ha dañado, probablemente por la sequedad o la irritación.

¿Qué hacer para eliminar las flemas?

Para eliminar más fácilmente esas flemas, especialmente las que se nos pegan al pecho, hay algunos consejos que suelen funcionar:
- Beber mucha agua o tomar alguna infusión, con o sin expectorantes naturales como la miel: de esta forma, las flemas se “aligeran” y se hacen más fluidas, lo que reducirá la sensación de pesadez y te permitirá expulsarlas más fácilmente. Además, si permaneces en un ambiente húmedo evitarás que el sistema respiratorio se reseque, facilitando la fluidez de las flemas.

- En relación con lo anterior, los vahos de vapor aumentan la humedad de la estancia y ayudan a despejar el sistema respiratorio diluyendo el moco.

- El peor momento suele ser el de dormir. Es entonces cuando la mucosidad se acumula y nos impide respirar con normalidad. Para evitarlo, conviene que duermas con la cabeza y la parte superior del tronco ligeramente más elevada, para lo cual puedes levantar el cabecero o usar cojines o almohadas más gruesos que te permitan dormir reclinado. También es recomendable colocar unas compresas tibias sobre el pecho.

- También puedes ayudar a la expulsión de las flemas con un mucolítico. Los mucolíticos contribuyen a la expectoración y mejorando nuestra respiración. Reducen la viscosidad de la secreción bronquial y facilitan la expulsión del esputo.

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