¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando nos enamoramos?

¿Qué rol ejercen en el amor la anatomía cerebral y los compuestos químicos de nuestro organismo?
¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando nos enamoramos? | Pxfuel

Euforia, sensación de bienestar, cambios bruscos de humor, palpitaciones, ¿te resultan familiares? Estas son algunas de las cosas que les pasa a nuestro cuerpo cuando nos enamoramos. Muchas personas enamoradas experimentan estas sensaciones, pero muy pocas saben que el corazón nada tiene que ver en ellas.

En realidad, el amor se inicia en una recóndita región del cerebro (el sistema límbico) desde donde se desencadena una serie de reacciones fisioquímicas que desembocan en ese estado de enajenación transitoria, para el que no se ha encontrado, hasta el momento, ninguna vacuna.

La historia de amor comienza en una parte del cerebro llamada sistema límbico o cerebro emocional. Esta región cerebral se encuentra en el centro del cerebro y controla nuestras emociones. A continuación vamos a describir los diferentes procesos que se llevan a cabo en nuestro cuerpo cuando nos enamoramos e intentaremos dar una explicación científica a eso que llaman amor.

El proceso químico

Al evolucionar, los mamíferos superiores, como el hombre, desarrollaron un canal de comunicación entre este cerebro emocional y la parte que regula las capacidades cognitivas (racionales), situada en el córtex cerebral.

Según los neurocientíficos esta comunicación explica las posturas racionales que adoptamos ante los estímulos que apelan a nuestros instintos más primarios (menos evolucionados).

Dentro del sistema límbico o cerebro emocional, el hipotálamo es la región que libera al ingrediente esencial del enamoramiento, un neurotransmisor llamado feniletalimina (PEA, en siglas inglesas).

La feniletalimina es una sustancia química que se produce de forma natural en el cerebro. Su acción, similar a la provocada por la anfetamina, explicaría esa sensación de euforia, exaltación y bienestar que acompaña a todo buen enamorado. Pero la feniletanolamina no trabaja sola.

Otras de las sustancias que se liberan a instancias de la acción de este neurotransmisor son la dopamina, la noradrenalina y la serotonina.

La dopamina parece estar implicada en el mecanismo de aprendizaje. Esta sustancia química del cerebro acentúa la fase de atención durante la atracción en las relaciones. De ahí esa capacidad para captar todos los detalles sobre la persona que nos atrae: sus gustos, intereses, lugares que frecuenta… 

La serotonina determina el control del estado anímico. Su fluctuación explicaría los bruscos cambios de humor que se producen durante las primeras fases del enamoramiento.

Por otra parte, la noradrenalina, que también induce a la euforia, estimula la producción de la adrenalina, la responsable de que aumente la presión sanguínea en el organismo y la que hace palpitar el corazón cuando se ve a la persona amada.

El inicio de la atracción

Toda esta compleja actuación neuroquímica puede producirse por la acción de unas hormonas, las feromonas, que desatarían el estímulo amoroso.

En ratones, se ha comprobado que las feromonas determinan el acercamiento o la repulsión.

En los seres humanos, los receptores de estas hormonas, que se localizan en la nariz, parecen influir en el ciclo menstrual de las mujeres, por lo que se sospecha que tengan alguna influencia en la actividad sexual de las personas, así como en la sensación de atracción.

Qué le pasa a nuestro cerebro cuando nos enamoramos

Cuando te enamoras, te guías a través de las feromonas que inhalas por el aire. Junto con las feromonas, la testosterona y los estrógenos son los encargados de provocarte que desees a una determinada persona.

Además, durante este proceso de enamoración, la glándula pituitaria es la encargada de segregar adrenalina. Esta es la que te provoca que el pulso se te acelere, la boca se te seque y las pupilas se te dilaten ligeramente cuando te encuentres cerca de esa persona por la que sientes algo.

La adrenalina, además, también se encarga de estimular los reflejos, por lo que es la responsable de la mayoría de movimientos y posturas que adoptas cuando estás intentando gustar a alguien o llamar su atención.

Cuando se avanza en el proceso y empiezas a conocer a la persona, la atracción se profundiza y comenzamos a sentir una sensación de placer y chispa que empieza a invadir a nuestra piel cuando tenemos cerca a esa persona.

Estas reacciones las provoca la liberación de la dopamina. Esta sustancia es un neurotransmisor, el cual es el responsable de generar placer, tanto en el proceso de enamoramiento como cuando se consumen drogas o juegos de azahar.

La dopamina tiene una gran importancia, ya que al producirnos placer nos empuja a seguir llevando a cabo las acciones que liberan estos estímulos positivos. En nuestro cuerpo, la dopamina nos provoca euforia y un fuerte subidón de energía. Sin embargo, cuando esta desaparece, nos produce malestar y bajón.

Chocolate o amor

Otra de las cosas que le sucede al cuerpo cuando nos enamoramos es que de la dopamina pasamos a la feniletilamina, la cual nos produce una sensación muy placentera y sentimos como si estuviéramos flotando en una nube.

Según estudios realizados, los efectos de la feniletilamina duran en nuestro cerebro entre 3 y 4 años, el mimo tiempo que se ha establecido que dura la pasión en las relaciones personales.

El chocolate contiene altas cantidades de feniletalimina, lo que en algunas personas produce un efecto placentero, de cierta felicidad. Además, para aquellos que sufren mal de amores, el chocolate puede convertirse en un buen aliado antidepresivo.

Cuando nos enamoramos se desencadenan diversos procesos químicos | Unsplash - Steve Halama

Qué le pasa a nuestro corazón cuando nos enamoramos

El proceso por el que pasa el corazón cuando nos enamoramos es bastante similar a cuando tenemos miedo de algo. Sus síntomas son: palpitaciones, flojera en las piernas y nudo en el estómago. Todo esto depende de nuestro sistema vegetativo, el cual es el encargado de regir todas nuestras funciones corporales que no dependen de nuestra voluntad propia, como puede ser el ritmo cardíaco.

Si nuestro cerebro detecta algún tipo de situación amenazadora o, en el caso del amor, estamos ante la persona que deseamos, en nuestro cuerpo se desencadena una serie de reacciones, las cuales están dirigidas a preparar el cuerpo para una amenaza, para así poder reaccionar a máxima velocidad.

Además, otra de las cosas que le pasa a nuestro cuerpo cuando nos enamoramos es que tenemos la sensación que el corazón nos va a salir del pecho, experimentamos sudoración en las manos, nos ponemos rojos y nos ponemos muy nerviosos.

Todos estos efectos son a consecuencia de que nuestro cuerpo segrega norepinefrina, un neurotransmisor que nos produce euforia y excita nuestro cuerpo.

Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando nos besamos

Uno de los momentos más intensos y más buscados cuando nos enamoramos de alguien es cuando nos besamos. Durante este proceso, se ejercitan 30 músculos de nuestra cara. Además, está demostrado que besar con frecuencia mejora nuestra autoestima y también activa nuestra circulación en todo el cuerpo.

Según varios estudios realizados en Estados Unidos, las personas que besan frecuentemente viven más años y son menos propensos a sufrir dolores y enfermedades. La razón se cree que es porque cuando nos besamos se activan diferentes secreciones hormonales, las cuales realizan en nuestro cuerpo una función analgésica y refuerzan nuestro sistema inmunitario.

Qué le pasa a nuestro cuerpo durante el sexo

Otro de los factores en el amor en el que experimentamos cambios en nuestro cuerpo es cuando mantenemos relaciones sexuales. Durante el acto sexual, se elimina el estrés y todo nuestro cuerpo es invadido por una sensación de satisfacción, plenitud y felicidad.

Estas sensaciones son producidas por las endorfinas, las cuales son conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no son hormonas, sino que son opioides que se segregan internamente en nuestro cerebro y que producen sensaciones como bienestar, éxtasis y anestesia.

Recientemente, se ha descubierto en un estudio que se ha realizado a más de 90.000 norteamericanos que las oxitocinas y las endorfinas refuerzan las defensas corporales de nuestro organismo.

Las endorfinas liberan monóxido de nitrógeno. Este compuesto químico tiene diferentes acciones sobre muchas funciones de nuestro cuerpo, de tal manera que favorece la circulación sanguínea en los órganos sexuales. A los hombres, por ejemplo, esto les ayuda a prevenir enfermedades en la próstata.

"Síndrome de estrés postraumático" "Bulimia"