¿Qué es la inteligencia emocional?

La mayor aportación de Daniel Goleman a la psicología la podemos encontrar en su publicación 'Emotional Intelligence'

Desde la publicación, en el año 1995, del libro ‘Emotional Intelligence’ del psicólogo Daniel Goleman se ha popularizado la expresión ‘inteligencia emocional’. Un concepto que hace referencia a la capacidad de reconocer las emociones y los sentimientos propios y ajenos.

La inteligencia emocional, en resumidas cuentas, es la habilidad para manejar sentimientos. Un complejo proceso que se puede desarrollar de diferentes maneras, ya que existen distintos tipos de inteligencia y signos que muestran esta habilidad, como por ejemplo el autocontrol emocional.

¿Quién es Daniel Goleman?

Goleman es psicólogo, escritor y periodista. Sus padres eran profesores universitarios de psicología y humanidades; él estudió antropología en la Universidad de Amherst. Daniel Goleman ha trabajado como profesor de psicología en la Universidad de Hardvard, como redactor en ‘The New York Times’ y como editor de la revista ‘Psychology Today’.

Ha sido co-fundador de la ‘Collaborative for Academic, Social and Emotional Learning’ en la Universidad de Yale, para impartir cursos de alfabetismo emocional.

Su publicación más importante fue ‘Emotional Intelligence’, pero cuenta con numerosas obras como ‘Inteligencia social: la nueva ciencia de las relaciones humanas’ en 2006, ‘Focus: desarrollar la atención para alcanzar la excelencia’ en 2013, ‘Inteligencia emocional en la empresa’ en 2018 o ‘El punto ciego’ en 2019.

Y ha obtenido galardones como dos nominaciones a los ‘Premios Pulitzer’ y reconocimientos como una carrera de periodismo en la ‘American Psychological Association’.

Una de sus máximas, que resume su aportación a la psicología es: «en un sentido muy real, todos nosotros tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra mente que siente, y estas dos formas fundamentales de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental».

¿Qué es la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es la mayor aportación de Daniel Goleman, que podemos encontrar desarrollada en su publicación ‘Emotional Intelligence’. Uno de los libros más vendidos en la lista del ‘New York Times’ y, según el propio psicólogo: en más de 30 idiomas y siendo superventas en muchos países.

En el año 2009 se publicó en español. Y, más tarde, llegaría su segunda parte ‘Inteligencia social’. En concreto, inteligencia emocional se refiere a la capacidad para distinguir sentimientos y emociones y utilizar esta habilidad para conseguir objetivos guiando el pensamiento y la conducta.

Numerosos autores centraron sus trabajos en relación con la inteligencia — como Edward L.Thorndike, David Wechsler o Howard Gardner —. Aunque la inteligencia emocional como tal fue tratada por autores como Stanley Greenspan, Peter Salovey, John D. Mayer o Wayne Payne — a quién se atribuye el primer uso de este término —.

Aun así, como comentábamos anteriormente, Daniel Goleman fue quien popularizó la expresión e hizo que muchas personas conociesen realmente lo que significa y aprovechasen sus beneficios en diferentes aplicaciones, como por ejemplo para las empresas.

Como decía Goleman: «el poder de las emociones es extraordinario, solo un amor poderoso — la urgencia por salvar al hijo amado, por ejemplo — puede llevar a unos padres a ir más allá de su propio instinto de supervivencia individual. Desde el punto de vista del intelecto, se trata de un sacrificio indiscutiblemente irracional pero, visto desde el corazón, constituye la única elección posible».

Elementos de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional cuenta con diferentes elementos o componentes:

1. Autocontrol

El componente ‘Autocontrol’ hace referencia a la capacidad de ser consciente de la relación que existe entre lo que pensamos, lo que sentimos y cómo nos comportamos. Siendo capaces de identificar nuestras emociones, pensamientos y comportamientos podemos autogestionarlos. De este modo, no nos dejamos llevar y podemos sacar provecho de cada uno de ellos.

2. Autoconocimiento

El ‘Autoconocimiento’ se relaciona directamente con el ‘Autocontrol’, pues diferenciando lo que sentimos somos capaces de averiguar cómo y en qué medida nos influyen.

3. Automotivación

La ‘Automotivación’ es esencial para llevar a cabo proyectos y conseguir objetivos. Dejar de guiarnos por factores externos como las validaciones de los demás hacia nuestros actos, las recompensas externas… Y centrarnos en nuestra propia aprobación, motivación, impulso… para llevar a cabo diversas tareas.

4. Empatía

Pero no solo nos podemos centrar en nosotros mismos; a la vez que nos conocemos, nos controlamos — en el buen sentido — y nos motivamos, también tenemos que tener en cuenta a los demás. Ponernos en el lugar del otro, como se suele decir, para crear vínculos afectivos más sanos.

5. Habilidades sociales

Y, por último, las ‘Habilidades sociales’. Es importante que, tras desarrollar esa ‘Empatía’ mantengamos buenas relaciones sociales con nuestro entorno. Para ello es necesario comunicarnos de la forma adecuada.

Signos de inteligencia emocional alta

Existen cuatro signos que denotan que una persona tiene una inteligencia emocional alta: pensar en las reacciones de los otros, ver las situaciones como un desafío, modificar las emociones y ponerse en el lugar de los otros.

1. Pensar en las reacciones

El ejemplo más obvio para tratar este punto es pensar en una discusión: generalmente, una avalancha de opiniones contrarias pueden ser la causa de enfados y altercados. Por ello, es interesante pensar en las reacciones que puede causar ciertos comentarios, opiniones o sentimientos antes de decirlos.

Las personas con una inteligencia emocional alta suelen valorar los pros y los contras antes de abarcar alguna de estas situaciones. Sin embargo, las personas con una inteligencia emocional baja no acostumbran a hacer valoraciones previas.

Estas últimas, con poca inteligencia emocional, suelen gestionar peor sus sentimientos, sobre todo negativos y exageran emociones depresivas. También son más propensos a tener dificultades para relacionarse socialmente.

2. Ver las situaciones como un desafío

Esta forma de actuar se refiere a alejar la negatividad, es decir, tomarnos las situaciones dificultosas como un reto y no centrarnos en los problemas o las dificultades. Superar las diferentes situaciones siendo conscientes de que siempre hay que superarse, mejorar, solventar contratiempos… pero de manera positiva.

3. Modificar las emociones

Nos referimos al autocontol. Es decir, a no dejarnos llevar por los sentimientos y emociones que tengamos en ese momento, sino tener la habilidad de anticipar acontecimientos y gestionar nuestro comportamiento.

De esta manera evitaríamos tener ansiedad o estar muy preocupados cuando ocurra cualquier cosa que nos pille desprevenidos. En el peor de los casos, evitaríamos también las depresiones causadas porque cualquier cosa no resulta como habíamos pensado que pasaría.

4. Ponerse en el lugar del otro

Ya comentábamos anteriormente la importancia de la empatía; pues bien, entender a la otra persona es signo de tener una alta inteligencia emocional. Tener en cuenta los sentimientos, comportamientos, problemas... de otras personas nos ayuda a mejorar nuestras relaciones sociales.

En general, tener una alta inteligencia emocional mejora el autoconocimiento y la toma de decisiones, hace que la persona confíe más en sí misma y le ayuda a descubrir sus puntos fuertes y débiles. A su vez, mejora el rendimiento laboral.

Por otro lado, una persona con una alta inteligencia emocional está menos estresada y tiene menos ansiedad y depresión — ya que evaluará de forma menos negativa la realidad —. También, al tener mejores relaciones interpersonales, es capaz de solventar conflictos más fácilmente.

Al mismo tiempo, es una persona que se desarrollará más tanto personalmente como profesionalmente, estará más motivada, será más productiva.

Incluso se está incorporando la inteligencia emocional como materia en los colegios. Esto es porque aporta numerosos beneficios para el bienestar psicológico. Como método terapéutico es muy importante para la salud emocional del alumnado.

Utilidad de la inteligencia emocional

Tras la teoría, cabe reflexionar acerca de la utilidad de este concepto y, consecuentemente, de su auge en la actualidad. En concreto, la inteligencia emocional es muy importante para las empresas, ya que, independientemente de que una persona tenga más o menos conocimientos o experiencia, si tiene una baja inteligencia emocional puede poner en riesgo el empleo.

Una persona con inteligencia emocional baja no será lo suficientemente competitiva, pues será más negativa y no tendrá habilidad para enfrentarse a los desafíos. Tendrá tendencia a ser depresiva y no desarrollará capacidad de resolución.

A su vez, estos sentimientos y emociones que no son bien gestionados y controlados pueden provocar el bloqueo de la persona ante una situación adversas. Por supuesto, también merma la capacidad de iniciativa y creatividad.

Por otro lado, una persona que no tenga una alta inteligencia emocional asumirá menos retos, debido a que no se verá capaz de llevarlos a cabo: verá cualquier tipo de situación nueva como un problema o con miedo, en vez de con ganas de solucionarlo y mejorar.

Es por ello que muchas empresas, instituciones y organizaciones incluyen preguntas relacionadas con la inteligencia emocional cuando realizan entrevistas para cubrir un puesto de empleo. A su vez, muchas de ellas crean condiciones psicosociales para favorecer el desarrollo de inteligencia emocional en el trabajo.

Numerosas empresas no solo tienen en cuenta el currículum de la persona seleccionada, sino que hacen un balance entre las características profesionales y emocionales de las personas. Además, bastantes entrevistadores preguntan a los entrevistados sobre cómo solucionarían situaciones concretas que puedan pasar o sobre hechos específicos para valorar la capacidad de reacción de la persona.

En puestos de líder o directivo, tener una alta inteligencia emocional es más importante aún. Ya que la persona que desempeñe ese puesto de empleo necesita ser optimista, confiar en sí misma, ser asertiva. A la misma vez que una persona con alta inteligencia emocional tiene menos ausencias en el trabajo por enfermedad, puesto que también influye en la salud.

Es importante que estos líderes sepan manejar situaciones difíciles y reduzcan los conflictos. Por otro lado, tener una alta inteligencia emocional es muy beneficioso para empleos relacionados con la atención al cliente.

Otros libros sobre inteligencia emocional

‘Una mochila para el universo’

Publicado en 2012, Elsa Punset ofrece en este libro propuestas para vivir mejor: hábitos de optimismo inteligente, formas de potenciar nuestra creatividad, maneras de tener relaciones sociales más sanas…

‘Tus zonas erróneas’

Wayne Dyer pretende con este libro mostrar las ‘zonas erróneas’ de la personalidad de cada lector. Para ello, enseña el camino para descubrirlas y superarlas. Un libro de autoayuda publicado en el año 2018 muy leído en todo el mundo.

‘Inteligencia emocional 2.0: estrategias para conocer y aumentar su coeficiente’

Un libro de Travis Bradberry publicado en 2012 para emplear la inteligencia emocional para mejorar y crecer profesionalmente. Consta de un programa con 66 propuestas para mejorar los elementos o componentes básicos y herramientas para conocer el coeficiente emocional.

‘Psico cibernética: el secreto para mejorar y transformar su vida’

Maxwell Maltz nos cuenta en este libro de 1999 ideas sobre el cerebro humano y sobre la actividad corporal inspiradas en la cibernética. Estas ideas permiten desarrollar herramientas mentales para mejorar el pensamiento.

‘Manual de inteligencia emocional’

Un manual publicado en 2007 y dirigido a investigadores, psicólogos, profesionales de la educación, de la medicina y de las ciencias sociales. Su autor, José Miguel Mestre Navas, intentar ayudar a los lectores a mejorar las habilidades de las emociones.

‘Inteligencia emocional infantil y juvenil’

Publicado en 2009, propone consejos para que los niños respondan a los desafíos de la época actual. Es una guía para dominar las emociones con más habilidad, que explica las técnicas demostradas de la educadora Linda Lantieri, quien escribió el libro junto a Daniel Goleman. Consiste en un programa, organizado por edades, para aumentar la autoestima, mejorar la concentración y potenciar la empatía.

‘El cerebro y la inteligencia emocional’

Un libro de Daniel Goleman publicado en 2020. En él encontramos los hallazgos más recientes de la investigación cerebral y el rendimiento óptimo, así como formas de mejorar la inteligencia emocional.

‘50 actividades para desarrollar la inteligencia emocional’

Un libro publicado en 2017 y escrito por Adele B. Lynn. En sus páginas encontramos la razón por la que unas personas destacan más que otras a pesar de tener la misma capacidad intelectual, experiencia o conocimientos. El libro muestra 50 actividades para desarrollar las principales competencias: autoconocimiento, control, empatía, interacción social e influencia personal.

‘El guerrero atento’

Un libro que muestra la experiencia de sus autores: Javier García Campayo, William van Gordon y Edo Shonin. Autores que explican sus vivencias como maestros budistas y expertos en la psicología. Esta obra enseña cómo utilizar el mindfulness para cultivar el bienestar y desarrollar todo el potencial de la mente.

‘Los siete hábitos de la gente altamente efectiva’

Escrita por Stephen Covey, es una obra de autoayuda publicada en 1997 de la que se han vendido más de 25 millones de copias en 52 idiomas. En este libro se encuentran los hábitos, ejercicios personalizados para su interiorización, así como soluciones para dificultades personales y profesionales.

‘Brújula para navegantes emocionales’

Un libro de Elsa Punset en el que cuenta su experiencia particular en relación con la educación de sus hijos. También es un manual para tener en cuenta las claves para no naufragar. Un libro publicado en 2008.

‘Educar con inteligencia emocional’

Una composición, publicada en 2018, de varios autores aportando consejos para los padres. El objetivo del libro es mejorar la comunicación entre padres e hijos tomando como eje los principios de Daniel Goleman para solventar problemas entre hermanos, en el colegio…

‘Emocionario’

Una obra publicada en 2013 como herramienta para que los niños crezcan aprendiendo a distinguir sentimientos y emociones y sepan controlarlas. Escrito por Cristina Núñez y Rafael Romero.

‘Cómo ganar amigos e influir sobre las personas’

Un libro de 2008 que cuenta con numerosos ejemplos de personas reales. Dale Carnegie lo escribió como complemento para su curso sobre oratoria y relaciones humanas.

‘El líder resonante crea más’

Publicado en 2019, ‘El líder resonante crea más’ es una obra en la que tres prestigiosos especialistas — Daniel Goleman, Richard Boyatzis y Annie Mckee — analizan las claves del liderazgo empresarial. Un libro con consejos y ejemplos que demuestran que lo importante de un buen líder es su capacidad para inspirar entusiasmo en otros, no su talento.

‘Inteligencia emocional plena’

Un libro escrito por Natalia Ramos, Héctor Enríquez y Olivia Recondo que expone los fundamentos teóricos de la integración de la práctica de la atención plena o mindfulness. Cuenta la importancia de atender a la experiencia presente con una mente abierta, con aceptación y sin enjuiciar.

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